Este poema, sobre los fantasmas y la imaginación humana, formó parte de la plaquette y fanzine de La rebelión del silencio. Esta es su última versión.


[ La medusa fantasma ]

Para Daniel Centeno
y Maríaisabel Mota

TODOS los fantasmas se organizaron
para imaginar a Dios,
un día cualquiera 
que soñaron dolor y fuga.

El ser humano ha construido ciudades 
acumulando imaginario, dice un fantasma,
como las torres de las termitas
o las presas de los castores,
como los nidos de los pájaros.

¡Y la estética, y la maldita estética!
interviene un insomne fantasma 
que aún no ha encontrado 
cama fantasma en oferta
o, al menos, una banca fantasma disponible.

La escucha se vuelve un desoír 
de sólo saber sobrevivirle a la vida, 
responde el eco de un fantasma.
Aprender que no debe hablarse de muerte
frente a los fantasmas,
aunque a cada rato se les olvide.

Las medusas son gatos
por su vida multiplicada en el agua,
imagina un fantasma que aún no sabe 
que los fantasmas no se ahogan.

, los gatos
como medusas multiplicadas al infinito, se dice,
porque regresan a la infancia
cuando el cuerpo se les desgasta
y eniñecen para tener algo que recordar
         pero, ¿qué pasa si una medusa muere 
y se vuelve fantasma?
Yo no sé si tanta inmortalidad cabrá 
en el cielo invertido del mar.
¿A dónde se vaciarán 
tantos recuerdos
cuando nadie exista?
Cuando nada quede,
ni un hoyo negro siquiera,
pero sí los fantasmas
de las medusas inmortales
soñando un nuevo mundo.

Es el nivel perrito de las cosas, 
explica un fantasma sindicalista.
     Despertarse y hacer el mínimo esfuerzo, 
      lo mínimo para que todos trabajen, 
hasta los ricos.

Redistribuir todo para cansarnos menos: 
el dinero y la mortalidad.


Medusas

Es el único animal que tras una larga vida puede volver físicamente a una etapa equivalente en el humano a la infancia. De ahí que existan especímenes con una edad estimada de 10 mil años.



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