ESTAMOS acostumbrados a hablar con grandes términos: arte, artista, lenguaje, estética A quienes nos llaman la atención, desde pequeños nos los repiten sin una conceptualización clara, sin algo que nos ayude a entender lo que se estas ideas quieren expresar. No tanto así por su significado, sino por las condiciones de vida que estos transforman o propician. Es así que, entre más avanzamos en la vida mayor se vuelve la alegría de coincidir con personas que son capaces de invocar y utilizar la atención. Mejor dicho, de quienes no la dejan adormecer bajo la lógica de los ricos y los políticos que todo lo vuelven basura.

De esa manera, por encima de cualquier categoría posible, brilla la vida y obra de Vianey, una persona que no deja de sorprenderme por esa capacidad suya de observar, cuestionar y reinventar el mundo desde la fuerza de la atención. Así queda constancia en este fotolibro que nos comparte para Poesía sin libros y que celebro mucho. Su obra es un triunfo de la imaginación, así que, por favor: [desliza lentamente para disfrutar].


[ Desde otro planeta ]

Vianey Padilla (Quintana Roo, 2001)


NoArtista Visual que confunde realidad y sueño. Conceptos como desecho, accidente, urbanidad, hogar, desaparición, nolugar; son detonadores de lo que sea que hace. A veces pinta, graba sobre metal, camina, toma fotos de edificios abandonados, interviene suelo y paredes, dibuja letras en todos sus cuadernos. Hizo la promesa de seguir creando aunque la vida le cueste, y cuando ésta acabe, hacer del funeral un acto estético. Ilusión y desencanto depositado en artefactos. Lleva la contemplación como estilo de vida.

O no, y todos estos son rumores que se cuentan de ella, que ahora tú leíste por ahí.



Suscríbete

y recibe las nuevas entradas directo en tu correo

Deja un comentario

Descubre más desde Fausto Vela

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo