A Constanza siempre la recuerdo desde la voz, leyendo en voz alta. Así la conocí y desde aquellas primeras veces tengo muy presente lo mucho que sus palabras conectan con quienes la pueden leer o, mejor aún, conversar con ella. Aquí un poema para conocerla.


Cuando la tía Aranza tenía 16, 
le dijeron que era demasiado negra para ser primera bailarina
y se embarazó un año después

el talento no importa en la compañía nacional de danza

cuando la tía Aranza tenía 16, la tía Areli tenía 12
y le prohibieron regresar al salón de ensayos

mis abuelos no lo cuentan mucho
pero yo creo que así se ve la dignidad.

Si mi familia fuera una caja de chocolates,
yo sería un chocolate con avellana,
y la tía Aranza sería uno con caramelo.

La tía Aranza tuvo un hijo a los 17, 
otro a los 21, y dos a los 25,
criaba a un niño de 10 años a mi edad.

Si mi familia fuera una caja de chocolates, 
mi primo Héctor sería un chocolate con nuez
pero el tío abuelo Neto, de Veracruz, sería chocolate amargo

tenemos una veta de cacao que nos enchina el pelo 
pero mi familia no se acuerda
pretende que somos un árbol de vainilla.

La tía Aranza ahora es la tía Nani
baila zumba,  
étoile del bailable de la independencia.


Constanza Dozal (Ciudad de México, 1996)

Es una investigadora, editora y gestora cultural de la Ciudad de México. Estudió historia del arte pero prefiere leer poesía. Escribe el blog Consshie writes en cococorazon.substack.com. Actualmente lee El lugar donde crece la hierba de Luisa Josefina Hernández.



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